Las artes marciales en la Uem.
No estoy seguro de la existencia
de deportistas de artes marciales que estudien en la Uem. Me refiero, por
ejemplo, a practicantes de Judo. El Judo es un arte marcial japonés, fundado en
el año 1.882 por Jigoro Kano
(1.860-1.938).
El final de los nombres de las
distintas artes marciales, la palabra do, significa “vía espiritual”, y es una
evolución de jutsu, cuyo significado es “técnica”. Después de la desaparición
de los samuráis, a finales del siglo diecinueve, las antiguas artes de combate
siguieron una evolución hacia caminos interiores, para mejorar espiritualmente
a la persona; si bien, todos tienen su base en las antiguas artes de guerra de
Japón y poseen su base marcial (de ahí el nombre de artes marciales), pudiendo
ésta ser aplicada para la autodefensa. De ahí que, por ejemplo, el jujutsu
derivara su nombre a judo. Otros nombres de artes marciales actuales son: karate-do,
aikido, kyudo (tiro con arco),…
El Judo se convirtió en deporte
olímpico para los hombres en el año 1.964, en la edición de los juegos de
Tokio; las mujeres tuvieron que esperar hasta la edición del año 1.992, en
Barcelona, para poder participar en la competición, después de haberse hecho
una demostración de Judo femenino en la edición anterior, la de Seúl, en 1.988.
La palabra Judo significa “el
camino de la flexibilidad, de la suavidad”. La idea del fundador era la de
aprovechar nuestra fuerza y la de nuestro agresor, en su contra.
Existe otro arte marcial, el
aikido, que lleva esta idea más lejos. Cuando Jigoro Kano observó al fundador
del aikido en una demostración, comentó que ésa era la idea perfecta de arte
marcial que él mismo tenía en su mente. A partir de entonces, hubo intercambio
de alumnos entre Judo y Aikido, existiendo expertos en ambas artes.
El fundador del aikido se llamaba
Morihei Ueshiba (1.883-1.969). Se trataba de un hombre de gran determinación; decidió que no dejaría de fortalecerse hasta que sus enemigos huyeran, después
de observar cómo los matones de su pueblo agredían a su padre en numerosas
ocasiones. Tuvo una gran cantidad de vicisitudes en su vida, y sufrió una gran
transformación personal, a raíz de las experiencias vividas. Llegó a la
conclusión de suavizar el aikijutsu, para controlar al agresor, sin necesidad
de lastimarlo, utilizando movimientos circulares y absorciones de los ataques.
El nombre que Ueshiba dio a su
arte fue evolucionando, de aikijutsu a aikibudo y de aikibudo a aikido (recibió
este nombre en torno al año 1.942). En aikido no existen las competiciones.
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